SOMOS AGUA, SOMOS VIDA, SOMOS ESPERANZA. Declaración por el Derecho del Agua. Iquitos, 03 de octubre 2025

Llegamos a nuestra cumbre unidos en el mismo espíritu de Jesús fuente de agua
viva, y a la luz de Querida Amazonía, Laudato Si y Laudate Deum, con un fuerte
grito de indignación, como un solo pueblo que vive en la mayor fuente de agua
dulce del planeta, que sin embargo no cuenta con acceso al agua potable segura
y saludable para mantener el carácter sagrado y digno de toda vida. El agua es
don de Dios, y Dios habiendo hecho alianza con todos los seres vivos (Cf. Gen 9,
20- 21) nos llama a ser aliados y aliadas en el cuidado y la defensa de la vida.
Sentimos dolor por las irreparables consecuencias de la minería, la explotación
del petróleo, la deforestación y el desmedido incremento de la basura. Aun así,
nos esperanza la resistencia milenaria de los pueblos indígenas, ejemplo de
defensa de la vida.
Nos esperanzan las comunidades de fe que se hacen carne
como el evangelio, caminando con el pueblo sufriente.


Convocados cerca de 400 delegados y delegadas de pueblos indígenas y
comunidades originarias, comunidades campesinas y quilombos, organizaciones
sociales, obispos y equipos pastorales, e instituciones de sociedad civil, de 10
países y 14 regiones del Perú para celebrar la Cumbre Amazónica del Agua,
del 01 al 03 de octubre del 2025 en Iquitos, Perú; hemos vivido en estos días un
encuentro de aguas, de pueblos, que desde diferentes puntos de la Amazonia
con espíritu intercultural, compartiendo nuestros dolores y esperanzas, desde la
ancestralidad de nuestra memoria, que nos desafía a proteger el agua que
es fuente de vida.


Al escuchar el gemir del agua en los ríos que nos conectan, reconocemos un
clamor común que resuena y queremos expresarlo proféticamente

LEE LA DECLARACIÓN COMPLETA

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